La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los grandes motores de la economía, impulsando la innovación tanto en el sector tecnológico como en el conjunto del tejido productivo. En este contexto, la capacidad de competir ya no depende únicamente del talento o la inversión: el acceso a datos de alta calidad se ha convertido en un recurso estratégico indispensable.
Consciente de ello, la Comisión Europea ha presentado la Estrategia de la Unión de Datos, una iniciativa destinada a construir un ecosistema europeo de datos más accesible, coherente y alineado con las necesidades de la inteligencia artificial. El diagnóstico es claro: sin datos fiables y bien estructurados, Europa corre el riesgo de quedarse atrás en el desarrollo y despliegue de sistemas avanzados de IA.
La estrategia se articula en torno a tres pilares fundamentales:
Ampliar el acceso a los datos para la IA y la innovación;
Racionalizar y simplificar el marco normativo sobre datos;
Reforzar la posición de la UE en la gobernanza global de los flujos internacionales de datos.
Uno de los principales cuellos de botella de la transformación digital europea es la limitada disponibilidad de datos fiables, accesibles y técnicamente utilizables para entrenar y desplegar sistemas de IA. La estrategia propone una combinación de infraestructuras, estándares comunes y nuevos instrumentos de colaboración público-privada.
Los Common European Data Spaces continúan siendo la piedra angular del enfoque europeo. La UE priorizará sectores con elevado impacto social y económico, como salud, movilidad, energía, medio ambiente y administración pública. La interoperabilidad entre estos espacios se apoyará en SIMPL, el middleware europeo de código abierto, y en el Data Spaces Support Center, garantizando conexiones seguras, escalables y reutilizables.
Entre los desarrollos más relevantes destacan:
El Espacio Europeo de Datos de Salud, concebido como infraestructura clave para la investigación biomédica, la medicina personalizada y el entrenamiento de modelos de IA sanitaria.
La creación de un espacio europeo de datos de defensa, en cooperación con la Agencia Europea de Defensa, orientado a aplicaciones tecnológicas de nueva generación y soberanía estratégica.
Los Data Labs son entornos operativos que conectan los espacios de datos con el ecosistema de desarrollo de IA. Actuarán como nodos de intermediación técnica y regulatoria, facilitando el acceso a datos y herramientas de manera segura y controlada.
Entre sus servicios:
Acceso a datos relevantes y preparados.
Infraestructura técnica y herramientas avanzadas.
Servicios de filtrado, etiquetado y curación del dato.
Apoyo regulatorio y formativo.
Conexión directa entre espacios de datos y proyectos de IA.
Su implementación se realizará por fases: primero integrándose en AI Factories, y posteriormente extendiéndose a sectores específicos.
De cara a 2026, la Comisión presentará el Cloud and AI Development Act, que busca reforzar las capacidades europeas en infraestructura de nube y computación para IA. El objetivo es garantizar centros de datos sostenibles, servicios cloud soberanos y una cadena de valor europea segura y competitiva. El proceso legislativo ya ha iniciado su fase de consulta pública.
A partir de 2026, se ampliará el listado de High Value Datasets, incorporando datos legales, judiciales y administrativos. Paralelamente, se realizará un inventario de activos de datos existentes y se financiarán nuevas infraestructuras en ámbitos científicos, culturales y lingüísticos, fortaleciendo la capacidad europea en IA, incluyendo lenguas minoritarias y patrimonio digital.
Los datos sintéticos se usarán para superar la escasez de información en sectores sensibles o altamente regulados. Además, se desarrollarán estándares europeos de calidad del dato y etiquetado, y se impulsarán mecanismos jurídicamente seguros para generalizar el data pooling, promoviendo la innovación sin comprometer la privacidad ni la seguridad.
La complejidad normativa ha sido históricamente una de las principales barreras para empresas y administraciones. La estrategia busca reducirla, eliminando duplicidades y unificando marcos legales.
La Comisión propone retirar el Reglamento de Libre Flujo de Datos No Personales, integrando sus principios en la Data Act, que reforzará la prohibición de restricciones injustificadas a la localización de datos.
Del mismo modo, la Data Governance Act dejará de existir como instrumento separado, incorporando sus elementos esenciales a la Data Act. Las normas sobre reutilización de datos públicos, actualmente dispersas entre la DGA y la Directiva de Datos Abiertos, se unificarán en un único capítulo.
El régimen de cookies evolucionará hacia un modelo más proporcional al riesgo, con mecanismos de consentimiento simplificados. Entre las medidas previstas destacan los banners de aceptación en un solo clic y una mayor integración de las preferencias del usuario a nivel de navegador, reduciendo la fatiga informativa sin menoscabar los derechos fundamentales.
La Comisión propone aclaraciones específicas dentro del RGPD dirigidas a aumentar la seguridad jurídica en proyectos de IA, entre ellas:
Una delimitación más clara del uso del interés legítimo como base jurídica para el entrenamiento de modelos.
Criterios más precisos sobre la frontera entre anonimización y seudonimización.
La armonización a escala europea de las evaluaciones de impacto en protección de datos.
La Data Act incorporará ajustes operativos, como la limitación del intercambio B2G a situaciones de emergencia y la extensión de las protecciones reforzadas a las small mid-caps. Además, se publicarán nuevas guías prácticas y se pondrá en marcha un Helpdesk Legal, con especial atención a las pymes.
El European Data Innovation Board se transformará en un foro más técnico, con mayor participación de autoridades responsables de la Data Act y representantes sectoriales. Este órgano se complementará con dos mecanismos nuevos:
Apply AI Alliance, para recoger necesidades específicas de los distintos sectores.
AI Observatory, encargado de monitorear tendencias y anticipar retos regulatorios.
El tercer pilar garantiza que los datos generados en Europa se gestionen conforme a los valores y estándares de la UE. Entre las medidas destacadas:
La Estrategia de la Unión de Datos representa uno de los movimientos regulatorios y tecnológicos más ambiciosos de la UE en los últimos años. Su propósito es construir un entorno donde los espacios de datos, los Data Labs y la inteligencia artificial puedan desarrollarse bajo reglas claras, interoperables y coherentes con la soberanía digital europea.
Para empresas y administraciones, el mensaje es claro: la gestión del dato se convierte en un factor crítico de competitividad. Esto implica oportunidades y exigencias: en los próximos meses, la evolución normativa y técnica marcará un punto de inflexión en la manera en que Europa concibe, comparte y protege sus datos estratégicos, definiendo así las condiciones de su competitividad futura.
Escrito por:
Javier Jimeno - Socio SDG Group
Adriana Asorey - Executive Manager SDG Group